Al día siguiente del Cabildo Abierto del 22, la
contrarrevolución se puso en marcha. Los hombres del virrey habían desvirtuado
lo votado y habían volcado en el acta lo siguiente:
En el acto procedieron a regular los votos: y hecha la
regulación con el más prolijo examen, resulta de ella, a pluralidad con exceso,
que el Exmo. Señor Virrey debe cesar en el mando, y recaer este
provisionalmente en el Exmo. Cabildo, con voto decisivo el caballero Síndico
Procurador general, [...] sin embargo el Exmo. Sr. Virrey, no sea separado
absolutamente, sino que se le nombren acompañados, con quienes haya de gobernar
hasta la congregación de los diputados del virreinato: lo cual sea, y se
entienda, por una Junta compuesta de aquellos, que deberá presidir, en clase de
vocal, dicho Señor Exmo."
Ratificando el fraude, el Cabildo le envía la
siguiente comunicación a Cisneros, con la satisfacción del empleado que ha
cumplido con su patrón:
Este Ayuntamiento, siguiendo siempre las ideas de
conciliar el respeto de la autoridad con la tranquilidad pública, ha
deliberado, como único medio para conseguirlo, el nombrarle a V.E. acompañados
en el ejercicio de sus funciones. Dios guarde a V.E. muchos años. Sala Capitular de Buenos
Aires mayo 23 de 1810.
Los “empleados del mes” firmantes, corresponsables de
la trampa, eran: Juan José Lezica, Martín Gregorio Yañiz, Manuel Mancilla,
Manuel José de Ocampo, Juan de Llano, Jaime Nadal y Guarda, Andrés Domínguez,
Tomás Manuel de Anchorena, Santiago Gutiérrez y el síndico –”sindicado” como el
autor de la maniobra– Julián de Leiva.
Siguió la farsa con la respuesta de Cisneros:
me presto desde luego a adoptar el medio que me
propone, atento a que considera ser el único capaz de restablecer la
tranquilidad pública y la confianza general, en que tanto me intereso y de la
que he dado, hasta ahora, pruebas tan constantes: conciliando al mismo tiempo
los respetos debidos a la dignación en mi empleo, al Rey a quien represento y
al honor que tan dignamente ha sabido sostener siempre esta capital y sus fieles
habitantes.
Inexplicablemente se demoró la difusión del acta y
contará Saavedra:
La noche se acercaba y el Cabildo permanecía aún en la
sala capitular a puerta cerrada, sin dar el bando por escrito para su
publicación. El pueblo, reunido en la plaza y calles inmediatas, principió a
entrar en sospecha con esta demora. En precaución de resultas, don Manuel
Belgrano y yo nos entramos a dicha sala capitular. Hicimos presente el
desabrimiento del pueblo [...]. Entonces nos manifestaron que la demora era porque
acababan de acordar que, al mismo tiempo, se publicase la creación de la junta
de gobierno y los individuos que para ella habían sido nombrados. El mismo
virrey Cisneros era nombrado presidente de ella y los vocales europeos
españoles, excepto el mismo don Manuel Belgrano y yo, que también entrábamos en
ella.
Conscientes del peligro que se avecinaba, las
autoridades del Cabildo ordenaron al jefe de correos que no permitiera la
salida de ninguna carta hasta nuevo aviso, para evitar que se conociera en el
resto del virreinato lo resuelto el 22 de mayo, para evitar el efecto contagio.
FUENTE: Felipe Pigna
Actividad:
Responde:
1- ¿Por qué se dice que el día siguiente al 22 de mayo, la "contrarrevolución" se puso en marcha?
2-¿Qué mecanismo implementaron los hombres del virrey?
3- ¿Cómo reaccionarion las autoridades del Cabildo? ¿Qué medida tomaron?
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no se
ResponderEliminar1_lo q paso fue q el virrey disvirtuo lo votado y puso en marcha un nuevo acta!!!
ResponderEliminar1- 23 de 1810
ResponderEliminarLos “empleados del mes” firmantes, corresponsables de la trampa, eran: Juan José Lezica, Martín Gregorio Yañiz, Manuel Mancilla, Manuel José de Ocampo, Juan de Llano, Jaime Nadal y Guarda, Andrés Domínguez, Tomás Manuel de Anchorena, Santiago Gutiérrez y el síndico –”sindicado” como el autor de la maniobra– Julián de Leiva.
2- Al día siguiente del Cabildo Abierto del 22, la contrarrevolución se puso en marcha. Los hombres del virrey habían desvirtuado lo votado y habían volcado en el acta lo siguiente:
En el acto procedieron a regular los votos: y hecha la regulación con el más prolijo examen, resulta de ella, a pluralidad con exceso, que el Exmo. Señor Virrey debe cesar en el mando, y recaer este provisionalmente en el Exmo. Cabildo, con voto decisivo el caballero Síndico Procurador general, [...] sin embargo el Exmo. Sr. Virrey, no sea separado absolutamente, sino que se le nombren acompañados, con quienes haya de gobernar hasta la congregación de los diputados del virreinato: lo cual sea, y se entienda, por una Junta compuesta de aquellos, que deberá presidir, en clase de vocal, dicho Señor Exmo.
3-las autoridades del Cabildo ordenaron al jefe de correos que no permitiera la salida de ninguna carta hasta nuevo aviso, para evitar que se conociera en el resto del virreinato lo resuelto el 22 de mayo, para evitar el efecto contagio.